miércoles, 21 de octubre de 2015

Alexis Sanchez

"Voy a ser el mejor jugador del mundo!”. Es lo que solía repetir Alexis Sánchez a sus profesores y compañeros cuando todavía no tenía once años y ya sorprendía en los partidos de la escuela E-10 de su ciudad, Tocopilla, la que tiene más alto índice de vulnerabilidad social de la región, donde estudió hasta el octavo básico y donde le pusieron el mote de 'Dilla', derivado de 'Ardilla' por su rapidez y movilidad. Juan Segovia, su profesor y primer entrenador, comenzó a entrenarlo cuando Alexis tenía doce o trece años.
“Él era puntero nato, pero yo nunca lo ubiqué de delantero, sino de media punta, como juega en el Udinese. Tenía la libertad de jugar delante de la línea media, se ponía en todas partes acompañando a los jugadores. Pero no era goleador, más bien pasador”.
Alexis Sánchez nació en 1988 en Tocopilla, 1.600 kilómetros al norte de la capital, Santiago. Tocopilla es una ciudad costera en medio del desierto de Atacama que se encuentra atrapada entre las montañas y el mar, apodada 'El rincón del diablo'. Las expectativas económicas y laborales para los jóvenes de este apartado lugar del planeta están entre los trabajos de minería o la pesca. Para los sectores más vulnerables, como en el que nació Alexis Sánchez, los flagelos del fracaso escolar, la droga y el alcohol son demasiado frecuentes.
La familia del hoy llamado 'Niño Maravilla', pertenece a los sectores más humildes de la sociedad tocopillana. Hijo de Martina, madre soltera, Alexis nació y vivió en la calle Orella junto a sus tres hermanos, Humberto, Marjorie y Tamara. Su casa era una construcción de adobe y palos que apenas se sostenía en pie. Aún hoy se ven casas pareadas o individuales que apenas se sostienen en medio de un cerro lleno de precarias construcciones, que como lustre, lucen el color opaco de la arena del desierto que las ha teñido de un gris rojizo.

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